Cuarto webinar Mercados de Carbono, Energías Renovables y Finanzas Verdes

Finanzas Sostenibles y fuentes de financiamiento

El miércoles 14 de mayo se llevó a cabo una nueva charla del ciclo de sostenibilidad en el CPCE, centrada en “Finanzas verdes y fuentes de financiamiento”, con un enfoque especial en los bonos temáticos dentro del mercado de capitales argentino. Las expositoras, Liliana Forciniti y Marianela Fernández, brindaron una visión integral sobre cómo los instrumentos financieros pueden transformarse en motores clave para el desarrollo sostenible.

La jornada puso en evidencia la creciente importancia del financiamiento con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) y el avance del mercado local en este sentido. A continuación, un repaso por los principales ejes de la disertación.

  • ¿Qué son las finanzas verdes?

Liliana Forciniti abrió la charla explicando que las finanzas verdes buscan movilizar capital hacia actividades que generen beneficios ambientales y sociales. En este marco, uno de los instrumentos más relevantes son los bonos temáticos, conocidos como bonos SVS (Sustentables, Verdes y Sociales).

Estos bonos, explicó, se caracterizan por destinar los fondos recaudados a proyectos con impacto positivo: los bonos verdes financian iniciativas con beneficios ambientales (como energías renovables o eficiencia energética); los bonos sociales, aquellas con impacto social (como acceso a servicios básicos o generación de empleo); y los bonos sustentables combinan ambos enfoques.

Estos bonos se caracterizan por una condición fundamental: los fondos recaudados están destinados desde el inicio a financiar proyectos específicos con impacto positivo. Este compromiso anticipado en el uso de los fondos no solo aporta foco, sino que también refuerza la trazabilidad y la transparencia, permitiendo a los inversores conocer exactamente en qué se utilizará su dinero.

Una categoría diferente, aunque relacionada, son los bonos vinculados a la sostenibilidad, cuyas condiciones financieras dependen del cumplimiento de objetivos de sostenibilidad previamente establecidos. A diferencia de los SVS, estos no exigen una asignación específica de fondos a proyectos verdes o sociales, sino que están atados al desempeño global del emisor.

Una arquitectura de confianza: principios, procesos y transparencia

Forciniti destacó que uno de los grandes desafíos del financiamiento sostenible es garantizar la transparencia y credibilidad. Por eso, se han desarrollado estándares internacionales como los Principios de Bonos Verdes (GBP) y Principios de Bonos Sociales (SBP) de la ICMA (Asociación Internacional del Mercado de Capitales), que proponen una estructura basada en cuatro pilares:

  • Uso de los fondos: especificación de los proyectos a financiar.

  • Proceso de evaluación y selección: criterios y gobernanza para decidir qué iniciativas serán financiadas.

  • Gestión de los fondos: trazabilidad mediante cuentas específicas o subcuentas.

  • Informes post-emisión: transparencia continua mediante reportes de uso de fondos e impactos logrados.

En cuanto a los proyectos elegibles, pueden incluir desde infraestructura sostenible, energías limpias y transporte bajo en emisiones, hasta programas sociales de inclusión, salud o educación.

Además, se subrayó la importancia de herramientas complementarias como la taxonomía de actividades sostenibles, un sistema de clasificación que ayuda a identificar qué inversiones son realmente verdes y cuáles pueden ser consideradas "greenwashing".

 

Verificaciones externas: una capa de garantía adicional

Otro de los puntos destacados fue el rol de las verificaciones externas. Forciniti explicó que los bonos temáticos suelen pasar por procesos como:

  • Segunda opinión: emitida por entidades independientes con experiencia en sostenibilidad.

  • Rating o puntuación: calificación de la calidad ambiental/social por parte de agencias especializadas.

  • Verificación: auditoría técnica del uso de fondos según estándares como ISAE 3000.

  • Certificación: aseguramiento contra estándares reconocidos (ej. Climate Bonds Standard).

El caso argentino: un mercado en expansión

Marianela Fernández aportó una mirada cuantitativa sobre el estado del mercado local. Según datos presentados, Argentina ha registrado 81 emisiones de Bonos SVS, por un total de 2.240 millones de dólares movilizados, con la participación de 36 emisores distintos.

Bonos Verdes: Son los más frecuentes, con 53 emisiones y más de 1.630 millones de dólares destinados a proyectos ambientales.

Bonos Sociales: Acumulan 15 emisiones y más de 150 millones de dólares en iniciativas sociales.

Bonos Sustentables: Registran 13 emisiones y un monto total superior a 450 millones de dólares.

La tendencia muestra un fuerte crecimiento a partir de 2021, con picos en 2023, consolidando el interés por estos instrumentos en el país.

En cuanto al tipo de instrumentos, predominan las Obligaciones Negociables bajo régimen general (47%), aunque también se destacan herramientas pensadas para pymes o con impacto social, como las ON CNV Garantizadas o las del Régimen Simplificado.

Respecto a los plazos, la mayoría de las emisiones se concentra en el corto y mediano plazo (0 a 5 años), lo que refleja una estrategia prudente de financiamiento sostenible.

  • Casos destacados

Fernández compartió algunos ejemplos relevantes del mercado argentino:

Genneia: empresa energética que recibió una segunda opinión de Sustainalytics, destacando la calidad de sus proyectos verdes.

Edenor: participó con una emisión para modernización de su red eléctrica, vinculada a eficiencia energética.

Pro Mujer: organización social que accedió a financiamiento mediante bonos sociales, orientados al empoderamiento económico de mujeres.

Estos casos evidencian que tanto grandes empresas como organizaciones sociales pueden acceder al financiamiento sostenible si cumplen con los criterios establecidos y demuestran su impacto.

El futuro del financiamiento sostenible

Hacia el cierre de la charla, las expositoras señalaron que, si bien Latinoamérica aún está rezagada en comparación con otras regiones, el crecimiento en Argentina es prometedor. Se mencionó la creación de una plataforma digital para bonos temáticos que busca fortalecer la transparencia y facilitar el acceso a información sobre emisiones, emisores y proyectos.

A futuro, podrían emerger nuevos tipos de bonos como los bonos de género, azules (relacionados al agua), naranjas (cultura y creatividad) o de transición (para industrias en proceso de descarbonización), aunque aún no están presentes en el país.

  • ¿Cuentas con un proyecto que requiere financiamiento? No dudes en dejar tu comentario o ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de atenderte.

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